El suelo pélvico es el conjunto de músculos, ligamentos y tejido conjuntivo que forma la base de la pelvis. Sostiene la vejiga, el útero y el recto. Durante el embarazo soporta el peso del bebé durante 9 meses y en el parto vaginal puede sufrir distensiones importantes que afectan su función.

¿Qué le ocurre al suelo pélvico durante el parto?

La progesterona relaja los tejidos para permitir el paso del bebé, pero también debilita los músculos pélvicos. En el parto, el bebé atraviesa el canal del parto estirando la musculatura hasta 3 veces su longitud normal. El resultado puede ser:

  • Incontinencia urinaria de esfuerzo (escapes al toser, reír o saltar)
  • Urgencia urinaria (necesidad repentina e incontrolable de orinar)
  • Prolapso de órganos pélvicos (sensación de peso o bulto vaginal)
  • Disfunción sexual (dolor o disminución de sensibilidad)
  • Dolor pelviperineal crónico

¿Cuándo empezar la rehabilitación?

El momento ideal depende del tipo de parto:

  • Parto vaginal sin complicaciones: Desde la semana 6-8 postparto, una vez que el médico confirme la cicatrización del periné.
  • Cesárea: Desde la semana 8-10, cuando la cicatriz abdominal esté bien consolidada.
  • Con episiotomía o desgarro importante: Requiere valoración individualizada.

Esperar no tiene beneficio: cuanto antes se inicia la rehabilitación, más rápida y completa es la recuperación.

¿Qué esperar en la primera sesión?

En Fisiomedical, la primera sesión es siempre una evaluación completa:

  • Historia clínica detallada: tipo de parto, síntomas actuales, vida cotidiana.
  • Evaluación postural: la postura global afecta directamente al suelo pélvico.
  • Valoración funcional de la musculatura pélvica (con tu consentimiento informado).
  • Diseño de un plan de tratamiento personalizado.

La sesión se realiza en un ambiente de total privacidad, con respeto absoluto a tu ritmo y comodidad.

Beneficios del tratamiento

  • Recuperar el control urinario y fecal
  • Prevenir y tratar el prolapso de órganos pélvicos
  • Mejorar la vida sexual
  • Reducir el dolor pelviperineal
  • Retornar al ejercicio con seguridad

Recuerda: la incontinencia no es normal aunque sea frecuente. Es tratable. No tienes que vivir con ella.