Rafaela
Estudió diseño de moda en Lima, hizo pasantías en talleres de costura en Buenos Aires y volvió a Arequipa con una sola obsesión: convertir el encaje francés en una práctica local. Hoy dirige el atelier y firma cada vestido que sale.
"Cada novia llega con una idea de vestido en la cabeza que casi siempre es distinta a lo que va a llevar el día de la boda. Mi trabajo es escuchar esa idea y traducirla a algo que se parezca a ella, no a una tendencia."