Presupuesto aprobado, resultados que no aparecen.
La región cerró el año con una ejecución que en el papel luce bien. En los distritos, la historia es otra. Fuimos a contrastar.
En la presentación oficial, los números cierran: porcentaje de ejecución alto, metas cumplidas, todo en verde. El problema aparece cuando uno baja del PowerPoint y camina por los distritos donde ese gasto debía notarse.
Comparamos lo declarado con lo que se ve. Hay partidas ejecutadas que no tienen un correlato visible, y servicios que siguen igual de precarios pese a figurar como atendidos. Ejecutar un presupuesto no es lo mismo que resolver un problema, aunque en la rendición de cuentas se presenten como sinónimos.
No decimos que todo esté mal. Decimos que la diferencia entre el dato y la calle merece una explicación, y que pedirla no es ataque: es fiscalización. La gestión que hace bien las cosas no le teme a esa pregunta.
Contenido de demostración. Esta nota es un ejemplo de cómo se publicará en Sin Rodeos; no constituye una denuncia ni se refiere a personas reales. El periódico la reemplazará por sus reportajes verificados.