Logo Sin Rodeos: remolino rojo y blanco Sin RodeosPeriodismo de fiscalización · Puno
La columna

La conchudez también se fiscaliza.

No todo abuso es un delito tipificado. Pero la cara dura con la que se administra lo público también merece quedar registrada.

Hay una zona gris que ningún fiscal persigue y que, sin embargo, define la vida pública en el altiplano: la conchudez. Esa mezcla de cara dura y costumbre con la que algunos administran lo que es de todos como si fuera patrimonio propio.

No siempre hay un delito. A veces es el funcionario que no atiende, el contrato que se reparte entre conocidos, la respuesta que nunca llega. Nada de eso va preso, pero todo eso corroe. Y lo que corroe, si no se nombra, se normaliza.

Lo que corroe, si no se nombra, se normaliza.

Por eso esta columna existe. No para reemplazar a la justicia, sino para que la conchudez tenga, por lo menos, un costo: que quede escrita, con nombre y fecha, para que nadie diga después que no se sabía.

Contenido de demostración. Esta nota es un ejemplo de cómo se publicará en Sin Rodeos; no constituye una denuncia ni se refiere a personas reales. El periódico la reemplazará por sus reportajes verificados.